Sexto día de viaje, a las 8:30 salimos del hotel para visitar el mercado «Asaichi» de Takayama, un mercado pequeñito al aire libre en el que vendían sobre todo fruta y verduras. Tras dar una vuelta por allí salimos en dirección a Tsumago, un pueblo pequeño en la carretera Nakasendo. No sé si era por la hora, pero estaba prácticamente desierto.
Este pueblo es conocido por las típicas hospedería de samurais.
En casi todos los jardines encontramos esta planta llamada Nante, que según cuentan convierte las cosas malas en buenas.
Visitamos algunas tiendas.
Y tras esta visita fuimos a comer a Magome, en el sitio en el que ponían la mejor Soba de la zona según nos comentó la guía. Despues de comer tuvimos que darle la razón, una de las mejores comidas que probamos esos días. Además la acompañamos con un zumo de manzana casero que hacía la dueña y que estaba riquísimo.
En todas las casas tenían unos pequeños estanques con carpas y barbos enormes:
El resto de las fotos del día:


































